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Llego del trabajo
Llego del trabajo
con un bolsito cargado de palabras
y la mitad del ayuno
ahorrado para mañana.
Ese no cansancio que gotea victorias
abre preguntas
encallece las manos de la memoria.
Los zapatos en su ir y venir
sin saberlo nunca
llenan la casa de aserrín de metáfora
de polvillo de puntos suspensivos.
Descanso texturas entre tiempos
vastas honduras
desteñidos trapos de trinchera
soliloquios
trenes y viejas estaciones
jazmines diminutos
corchos inútilmente hundidos
maremotos
amores y planetas.
Me tiendo en el sueño
como si el oficio de poeta
calmara los ardores de la ausencia.
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